
Introducción
Vayamos al grano. Creamos estos calentadores infrarrojos de techo con un único propósito: enviar calor justo donde se necesita, en esos grandes espacios comerciales abiertos.
No sirven para calentar el aire, sino para transmitir calor intenso y directo hacia las personas y las superficies, superando así el efecto del viento y el frío, incluso en áreas al aire libre como los patios.
Detalles técnicos
En el corazón de estos calentadores hay un tubo infrarrojo de alta densidad. Funciona con una voltaje de 400V y una potencia de 2500W. Este voltaje permite que el dispositivo funcione de manera estable en redes industriales, además de proporcionar la corriente necesaria para un calentamiento rápido.
El tubo mide solo 300 mm de largo, lo que lo hace compacto. Esto significa que se pueden instalar varios dispositivos juntos sin ocupar demasiado espacio en el techo. Juntos, generan un calor constante justo donde se necesita.
En cuanto a la potencia, esto significa que el calentador alcanza su máxima potencia en cuestión de segundos. No hay necesidad de esperar. Cuando llegan los clientes, ya hay calor en el lugar.
Diseño resistente
Utilizamos un tubo de cuarzo relleno de halógeno. ¿Por qué? Porque puede soportar los ciclos constantes de encendido y apagado sin dañarse.
El tubo también cuenta con un revestimiento especial que mantiene la emisión de calor constante durante miles de horas. No hay disminución en la eficiencia del calentamiento, ni puntos fríos.
La conexión se realiza mediante una base R7s. Se trata de una conexión industrial sólida, no de un conector frágil. Está diseñada para soportar altas corrientes y vibraciones, sin producir chispas o soltarse.
En cuanto a la carcasa, está hecha de una combinación de cerámica y metal, lo que le permite resistir las condiciones extremas y proporcionar un soporte sólido al tubo.
Qué significa esto para usted
Imagínese un restaurante al aire libre. Este sistema envía calor directamente a las mesas, sillas y personas. Calienta lo que realmente importa, no el aire vacío a su alrededor. Así, incluso cuando hace frío, sus clientes seguirán cómodos.
La instalación es sencilla: simplemente se conectan en los lugares donde ya existen sistemas de calefacción.
Sin embargo, hay un trade-off: la densidad de calor. Al concentrar 2500W en un tubo de 300 mm de largo, la zona se calienta rápidamente. Por eso, es necesario planificar sistemas de ventilación y refrigeración para evitar que el calor se acumule.
No se trata de lucir bonito, sino de lograr el objetivo: convertir una zona fría en un lugar donde se pueda generar ingresos cuando baja la temperatura.